Al afirmar que Dios es la roca, lo reconocemos como soporte de nuestra vida espiritual y fuente de fortaleza en tiempos de angustia.
Leamos algunos versículos:
Salmos 62:7 "En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte, y mi refugio"
2 Samuel 22:32 "Porque ¿quién es Dios, sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?"
Deuteronomio 32:4a "Él es la Roca, cuya obra es perfecta"
Mateo 7:24 "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca"
Hay lecciones que solo se aprenden en medio de la adversidad, pero es de sabios confiar ciegamente en la roca porque su apoyo es lo único que nos mantendrá firmes.
Seamos inteligentes y vivamos cada minuto de nuestra existencia refugiados en aquel que todo lo puede.
Isaias 26:4 "Confíen en el SEÑOR para siempre, porque el SEÑOR es la Roca"
Adoremos a la ROCA, el protector, el proveedor, el que a diario nos demuestra que su poder es ilimitado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario