"El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado"
♥
Es lógico no poder ayudar a todos, pero sí a quienes en realidad lo merecen. Muchas veces oramos porque deseamos fervientemente se nos conceda un milagro, sin detenernos a pensar que podemos ser el milagro de alguien.
Recordemos que la generosidad tiene promesa de Dios, así como la avaricia sus consecuencias reales.
¡Al dadivoso el Señor proveerá...! ¡Hagamos el bien...! para vivir seguros y prósperos.
♥
Amado Padre, gracias por los gestos de generosidad que han favorecido mi vida. Bendice mi corazón con confianza y fe mientras busco ser más caritativa con los demás, dándoles mi apoyo, mi tiempo y ayudándolos en todo lo que pueda. Oro en el nombre de Jesús para que así sea. Amén
No hay comentarios:
Publicar un comentario