martes, 1 de febrero de 2022

2 CORINTIOS 9:7

"Cada uno debe dar lo que en su corazón ha decidido dar y no lo haga con tristeza ni por obligación. Dios ama a los que dan con alegría"

               ♥ 

Un mendigo estaba sentado en la esquina de una plaza.

A lo lejos vio venir a un señor elegantemente vestido.

Inmediatamente pensó:

- "Le pediré dinero, seguro me dará algo".

Cuando el tipo pasó le dijo:

- "¿Me podría, por favor, regalar una moneda?"

El hombre lo miró y le respondió:

- "¿Por qué no me das algo tú a mi?

El indigente sin saber que responder solo atinó a balbucear:

- "¡Pero, yo no tengo nada!".

- "¡Algo debes tener!... ¡Busca!".

Entre asombro y enojo, el pordiosero revisó su mochila. Vio una naranja, un pedazo de pan y unos granos de arroz. Consideró que el pan y la naranja eran mucho para darlos, así que en medio de su desagrado, sacó 5 granos de arroz y se los dió.

- "¡Ves como sí tenías!".

Inmediatamente le dio 5 monedas de oro, una por cada grano.

El menesteroso dijo entonces:

- "Creo que por aquí tengo otros granitos más...".

Pero aquel educado caballero le respondió:

- "Solamente de lo que me has dado de corazón, te puedo dar yo".

               ♥

En esta historia se pone de manifiesto el acto de dar y recibir y yo me pregunto:

¿Cuántas veces con nuestras acciones, entran en juego el egoísmo y nuestros propios intereses?

¿Cuántas veces realizamos un favor solo pensando en el beneficio personal que nos reportará?

Si vamos a dar, que sea de corazón, sin calcular, sin sacar cuentas, sin pensar en lo que recibiremos a cambio, ya la mayor ganancia será la felicidad que sintamos al ayudar a quien así lo requiere.

Salmos 37:4 "Deléitate en el SEÑOR y él te concederá los anhelos de tu corazón"

El buen Pastor te bendiga. 



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