"Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve"
La falta de fe no solo pone en duda la Palabra de Dios, también desestima su Poder para obrar en diferentes circunstancias.
Leamos:
Un viajero llegó a la orilla de un río y se percató que no había puente para cruzar.
Era invierno y la superficie estaba congelada.
En medio de su preocupación, pensó si la capa de hielo sería lo suficientemente fuerte como para soportar su peso, porque pasar la noche en ese paraje hostil representaba un peligro inminente de morir por hipotermia.
Después de muchos titubeos decidió cruzar arrastrándose.
Cuando iba por la mitad del trayecto, un hombre montado en su caballo le pasó por un lado, iba tan alegre que ni lo vio.
Romanos 10:11 "Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado"
Esta historia nos ilustra como las personas pasan por las dificultades que les presenta la vida:
▪Unas son incapaces de decidir que camino tomar y prefieren permanecer allí, sin moverse, sin actuar, sin hacer nada, tratando de reunir suficiente valor para llegar al otro lado del problema en que se encuentran.
▪Otras se arrastran por temor a que las dificultades se les vuelvan adversas, porque su fe no es lo suficientemente fuerte como para sostenerlos de pie en medio de la fatalidad.
▪También están los que confían y saben en quién tienen puesta su esperanza.
Marcos 9:23 "Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible"
Cuando se te presenten ríos de infortunios, no temas, no te desesperes, recuerda que él nos ha prometido ayuda para enfrentar cualquier tribulación. Además, ¡creer ciegamente es vivir de victoria en victoria...!
Bendigo tu vida.

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