Jesús comparaba a los escribas y fariseos como sepulcros blanqueados, relucientes por fuera, pero llenos de podredumbre en su interior.
Escrito está:
Mateo 23:27 "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia"
A él es imposible engañarlo porque todo lo ve, todo lo siente y todo lo sabe. Hagamos la diferencia y recordemos que cada quien da lo que tiene en su corazón. Adoptemos conductas que generen fraternidad y dejemos que las víboras saboreen su propia ponzoña.

No hay comentarios:
Publicar un comentario