Al igual que los leones y tigres cazan a su presa acechándola en silencio, el enemigo de nuestras almas emplea una estrategia similar para hacernos caer en su trampa.
Escrito está:
1 Pedro 5:8 "Sean prudentes y manténganse atentos, porque su enemigo es el diablo, y él anda como un león rugiente, buscando a quien devorar."
Es por ello que debemos estar vigilantes, para estar al tanto de sus maquinaciones.
El susodicho emplea muchas artimañas y estas son algunas de las más comunes:
1.- Desde el Jardín del Edén hasta el día de hoy, ha utilizado astutas maniobras para lograr sus objetivos perversos.
2.- Su principal interés es el de menguar nuestra esperanza y nuestro entusiasmo por la vida.
3.- Intenta por todos los medios que cuestionemos lo que sabemos que es verdad.
4.- Se opone a las promesas que Dios ya ha declarado sobre nuestras vidas.
5.- Busca agotarnos porque sabe que cuando estamos cansados, fatigados y exhaustos, somos vulnerables.
¡Pero no te preocupes...!
Si eres prudente y cauteloso, puedes ver los planes del enemigo porque el Espíritu Santo te da ojos para ver y oídos para escuchar, permitiéndote discernir cuando el inmundo está al acecho, mantente firme con tu armadura espiritual, porque con Cristo de tu lado, tienes la victoria asegurada.
Ora conmigo:
Señor de los Ejércitos, gracias por ir delante de mí en esta batalla, por enseñarme como equiparme con mi armadura y por darme perspicacia para reconocer las artimañas del enemigo. Seré cautelosa mientras me sostengo firme para ver la salvación. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y Amigo. Amén.

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