Cuando las críticas salen a la palestra y somos tocados por ella a sabiendas de estar actuando correctamente, lo más seguro es que el desaliento nos arrope y el ánimo ruede por el suelo. Nuestra esencia sentimental en ocasiones nos hace vulnerables pero no por eso, debemos permitir que la tristeza y el deseo de venganza se anide en nuestro corazón, hay que sacudirse porque de lo contrario, estaríamos abriendo la puerta a infinidad de aflicciones negativas.
1 Crónicas 16:11 "¡Refúgiense en el Señor y en su fuerza, busquen siempre su presencia!"
Si te sientes mal porque alguien te ha ofendido, acude en busca del único que puede darte aliento pero no cometas el error de querer hacer lo mismo.
Perdona, deja que las aguas busquen su cauce y dale tiempo al tiempo.
Ten presente que Dios no permite las injusticias.
Mañana o pasado quien te hirió necesitará de ti y tú con tu buen comportamiento demostrarás lo buena gente que eres.
Fortalece tu fe leyendo las Promesas de su Palabra, mantén comunión perenne con él y sirve a los demás desinteresadamente.
¡El control lo tienes tú...! ¡No des entrada a la melancolía porque puedes perder y no es lo ideal...!

No hay comentarios:
Publicar un comentario