Hace pocos días, una amiga me escribió un mensaje vía whatsApp donde me preguntaba:
¿Cómo logras mantenerte firme ante la adversidad?
Mi respuesta fue esta:
"Cuando la tempestad me sacude, pero no me quiebra, cuando los nervios se alteran, pero no me traicionan, cuando las metas se dificultan, pero no las cambio, cuando el dolor me ataca, pero no me derrumba y cuando la ola me estremece, pero no me ahoga"
2 Corintios 12:9 "pero el Señor me ha dicho: «Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad» Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que repose sobre mí el poder de Cristo"
Oremos:
Padre nuestro, se que al igual que el apóstol Pablo, nosotros también contamos con tu poder sustentador que renueva nuestras fuerzas y nos mantiene firmes. Confío en ti. Nada me turba, nada me mortifica, nada me quebranta. Los problemas son pasajeros y por voluntad divina quedarán atrás. Lo verdaderamente valioso es nuestra herencia porque esa es eterna, llena de salvación y gozo. Oro en el poderoso nombre de Jesús para que continúes obrando a favor. Amén.

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