Si la Palabra Sagrada dice:
Filipenses 4:6 "No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias"
Entonces, siéntete en libertad y clama sin cesar cuando te enteres que alguien está enfermo, cuando una persona muy allegada a ti, te comente sus problemas, cuando algo te inquiete, cuando no sepas si lograrás cubrir los gastos del mes, cuando recuerdes el sufrimiento diario que pasan nuestros hermanos, cuando escuches la sirena de una ambulancia o de la policía, cuando te sientas tentado a pecar, cuando lleguen a tu mente pensamientos negativos o cuando recuerdes a los que se resisten a aceptar el mensaje de salvación.
Marcos 11:24 "Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán"
Él desea escucharte, háblale con total confianza y deja que guíe tus pasos.
Ora conmigo:
Padre nuestro que estás en el cielo, permíteme actuar con serenidad y justicia. Ayúdame a irradiar la luz que proviene de tu Santo Espíritu, aléjame de la corrupción, de la envidia, de la rivalidad, del rencor, de la ira y llena mi alma y mi ser de claridad y transparencia. Oro en el poderoso nombre de Jesús. Amén.

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