Hoy mi despertar fue mágico porque escuché el kikiriki del gallo, a los pájaros cantar, también recibí un saludo de buenos días y mientras saboreaba con entusiasmo un sabroso café pensé:
"Si el sol da vida a las plantas y su luz reviste de esperanza a la humanidad, que motivos puedo tener para no disfrutar". Y como no hay razón alguna, decido darle el frente a cada amanecer, pensando que es una bendición y una dádiva de parte de nuestro Creador.
Salmos 90:14 "Sácianos de tu gran amor por la mañana, y toda nuestra vida cantaremos de alegría"
Ora conmigo:
Padre, recuérdame durante este día que tú eres la fuente de mi alegría. En el nombre de Jesús. Amén.

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