Jesús fue crucificado al asumir el peso de nuestros pecados y por su gracia, mediante la fe seremos merecedores de la vida eterna si decidimos vivir según sus preceptos.
Salmos 116:8-9 "Tú, Señor, me libraste de la muerte, enjugaste mis lágrimas y no me dejaste caer. ▪︎ Por eso, Señor, mientras tenga vida, viviré según tu voluntad"
Ora conmigo:
Señor, acompáñame en mi viaje hasta que descanse en tu Presencia para siempre. Que tu gracia me guíe y me proteja. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y amigo. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario