jueves, 1 de mayo de 2025

¡DE QUE DUELE, DUELE...!●

La vida nos presenta infinidad de retos y eventos imposibles de evitar, precisamente por eso debemos prepararnos para asumir lo bueno, lo malo, lo desagradable y lo que no nos gusta.

Salmos 141:3 "Señor, ponle a mi boca un guardián; vigílame cuando yo abra los labios"

Cuesta mucho aceptar que un trabajo salga mal, que una amistad cause decepción, padecer algún quebranto de salud, que algún miembro de la familia fallezca, fracasar en un negocio o que un amor nos abandone.

¡Quien diga lo contrario, miente, ¡porque de que duele, duele...! y aunque nadie puede negar que esos momentos nos desmotiven, lo importante no es lo que acontezca, sino como reaccionamos  ante cada una de ellas.

Dejarse atrapar con pensamientos como estos: "no gano una. "nada me sale bien" "la mala suerte me persigue", es como apagar la luz y quedar a la deriva.

Salmos 77:3 "Me acuerdo de Dios, y lloro; me pongo a pensar, y me desanimo"

¿Sabes una cosa...? 

Si nos inclinamos por acumular agravios y estar recordando a cada instante situaciones adversas, viviremos amargados y las lesiones jamás nos permitirán empezar de nuevo.

Quizás te cueste creer pero solo los sentimientos de agradecimiento impiden el paso a la incorformidad y a la ira. 

Salmos 86:12 "Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón, Y glorificaré tu nombre para siempre"





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