Enoc era un hombre que mantenía una amistad inquebrantable con Dios, una relación de constante comunicación y profundo compañerismo.
Se dice que vivió 300 años en conexión con él después de tener a su hijo Matusalen, pero tras 365 años de vida, fue llevado al cielo de manera sobrenatural.
Escrito está:
Génesis 5:24 "Enoc anduvo siempre con Dios, y un día desapareció porque Dios se lo llevó.
Su dedicación nos invita a pensar que acercarnos al Rey de Reyes implica ser sinceros, exponiendo las heridas y los malentendidos porque esa relación es calor de comprensión e interés en los pensamientos y sentimientos del otro.
Caminar junto a él es pasear y llegar directamente a casa sin ningún tipo de preocupación.
Y tú, ¿Disfrutas de una cercanía similar a la que mantuvo este gran hombre con Dios?
Ora conmigo:
Señor, te doy gracias por el ejemplo de Enoc y por la invitación a caminar contigo. Te pido me acerques cada día más a ti, que pueda ser sincera en mi relación contigo y que encuentre paz en tu Presencia. Ayúdame a disfrutar de una cercanía como la de este gran hombre de fe. En el nombre de tu Hijo, mi Salvador y amigo. Amén.

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