Hay pasajes bíblicos que no solo se leen, se sienten en lo más profundo de nuestro ser y este es uno de ellos:
Salmos 23:1 "El Señor es mi pastor; nada me falta"
Este corto versículo no es poesía espiritual; es una declaración de confianza, una confesión profunda de alguien que conoció el miedo, la angustia, la soledad y aun así pudo decir: “El Señor es mi Pastor.”
Si te pones a pensar te darás cuenta que el estrés, las noticias alarmantes, las responsabilidades que pesan, las relaciones que se complican y los percances que nos quitan el sueño son "el pan de cada día", pero en medio de todo eso, Dios nos dice: “Yo soy tu Pastor.”
¿Sabes lo que significa eso?
Cuidado, provisión, protección y presencia constante.
Tal vez ahora mismo estás sumergido en un túnel oscuro sin encontrar la salida. Pero ese Pastor te pide que confíes. Tú como oveja no necesitas entender el camino; solo requieres estar cerca de él, nada más.
Podrás caminar con miedos, pero no solo, enfrentar retos, pero no sin protección y tomar decisiones, pero no sin su guía.
Ora conmigo:
Señor, acepto que muchas veces me he sentido perdida, confundida, cansada y llena de miedo, pero hoy reconozco esta verdad: Tú eres mi Pastor. Dame fuerzas cuando el camino se sienta pesado. Lléname de tu bondad. Quédate conmigo y sobre todo, hazme sentir tu Presencia cada día. En el nombre de tu Hijo. Amén.










