Son muchos los que aún no saben que el Espíritu Santo hace morada en nuestro corazón, cuando aceptamos a Cristo como Señor y Salvador, confesamos a Dios Padre toda la negrura que enloda nuestra vida y mostramos un arrepentimiento verdadero.
Su Palabra lo dice:
1 Juan 1:9 "pero si confesamos nuestros pecados, Dios nos perdonará. Él es fiel y justo para limpiarnos de toda maldad"
Solo así su Espíritu tendrá libertad de dirigirnos según su voluntad y protegernos del peligro físico y espiritual.
Se le conoce como el Consolador.
Juan 14:26 "Más el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho"
Ora conmigo:
Señor, nuestra vida, animada por tu Espíritu, difundirá el "perfume de tu Hijo" tal como está escrito en 2 Corintios 2:15 "Porque para Dios nosotros somos el aroma de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden" y yo creo en ti. En el nombre de Jesús. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario