En medio del ruido mundano, buscar a Dios puede parecer un reto, pero él siempre está ahí, esperando pacientemente que le dediquemos nuestro tiempo y atención.
Él no quiere una relación superficial. Su anhelo es caminar contigo, ser tu amigo más cercano, tu guía, tu confidente y si lo buscas con todo el corazón, lo encontrarás.
Jeremías 29:13 "Cuando ustedes me busquen, me hallarán, si me buscan de todo corazón"
Las relaciones de amistad que tenemos con nuestros amigos, no se fortalecen de la noche a la mañana, sino a través de conversaciones, pasando tiempo juntos y manteniendo una conexión genuina.
Lo mismo ocurre con ese vínculo que necesitamos tener con el Hijo para poder conectarnos con el Padre.
Decídete, abre tu corazón de par en par e invítalo a habitar en cada rincón de tu vida. Él está esperando y listo para revelarse de formas que quizás no has experimentado antes.
Ora conmigo:
Señor, gracias por estar dispuesto a escucharme y a derramar tu amor sobre mí. Deseo conocerte cada día más. En el nombre de Jesús. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario