La viuda que dio gracias por el niño Jesús en el templo, fue Ana, la profetisa. Una mujer anciana, que servía a Dios con ayuno y oración.
Al ver a Jesús, reconoció que era el Mesías y lo anunció a todos los que esperaban la salvación y liberación de Jerusalén.
Escrito está:
Lucas 2:36-38 "También estaba allí Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Ana era una profetisa de edad muy avanzada. Desde su virginidad, había vivido siete años de matrimonio, ▪︎ y ahora era una viuda de ochenta y cuatro años. Nunca se apartaba del templo, sino que de día y de noche rendía culto a Dios con ayunos y oraciones. ▪︎ En ese mismo instante Ana se presentó, y dio gracias a Dios y habló del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.
Ana nos enseña que por muy intensas que sean las dificultades que hayamos tenido en el pasado, Dios no nos abandona.
Esta mujer, es la imagen de la fidelidad.
Miremos hoy el camino que hemos recorrido con alegría y recordemos que nuestra vida, a cualquier edad, es una bendición no sólo para nosotros también para los demás y ¿Te diré el por qué? Sencillamente porque podemos anunciar que ha nacido el Salvador de la humanidad.
Dirijo mis pensamientos a las abuelas y a los abuelos que siguen llevando la luz de la fe a la familia.
Feliz navidad.
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