Jesús murió en el madero asumiendo nuestros pecados y al hacerlo tendió un puente para que pudiéramos acercarnos al Padre. No hay otra vía de acceso.
Él lo dijo:
Juan 14:6 "—Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí"
El requisito para que nuestras acciones y pensamientos sean transformados es creer en él ciegamente. Solo así lograremos alcanzar la vida eterna.
Escrito está:
Romanos 1:16-17 "No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree: en primer lugar, para los judíos, y también para los que no lo son. ▪ Porque en el evangelio se revela la justicia de Dios, que de principio a fin es por medio de la fe, tal como está escrito: "El justo por la fe vivirá"
Creer o no, depende de ti. La decisión es tuya, de nadie más.

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