En momentos difíciles es fácil sentirse abrumado, porque vemos nuestros problemas más grandes que el poder de Dios.
Si sabemos que él es nuestra esperanza entonces confiemos en su plan de bendición y busquemos la paz orando porque quien espera sin desesperarse logrará la victoria.
Nahúm 1:7 "El Señor es bueno; es un refugio en el día de la angustia. El Señor conoce a los que en él confían"
Ora conmigo:
Padre, ayúdame a mantener una fe inquebrantable para recordar tu inmenso Señorío, que hace posible lo que para el hombre parece imposible. En el nombre de tu Hijo. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario