Hay momentos en los que todo se nos complica, no sabemos que hacer y por olvidar que Dios jamás nos abandona, tomamos las decisiones equivocadas.
Hay un Salmo que nos recuerda que él nos guía por sendas de justicia. Esto significa que, incluso cuando no entendemos lo que está pasando, ya él tiene preparado un camino seguro para nosotros que no siempre será el más fácil, pero sí el mejor.
Leamos:
Salmos 23:1-3 "Jehová es mi pastor; nada me faltará. ▪︎ En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. ▪︎ Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre"
Si sientes que has perdido el rumbo o la vida mundana te han alejado de su dirección, no te preocupes, porque su amor es más grande que cualquier error.
Él no solo te señalará el camino, sino que te tomará de la mano y te llevará de regreso a donde debes estar. Su guía no es una carga, es un regalo. Si te entregas a él y permites que su voz sea la que guíe tu vida, descubrirás que la senda de la justicia no solo es segura, sino también llena de paz y propósitos.
¡Búscalo...! y permite que transforme tu vida.
Ora conmigo:
Amado Padre, muchas veces pensé que tenía el control de todo, pero hoy reconozco que necesito de ti. Conforta mi alma cuando la ansiedad me quiera robar la tranquilidad. Recuérdame que no estoy sola, que no dependo de mis propias fuerzas. Si me he desviado, tráeme de vuelta. Si mis decisiones me han alejado de tu voluntad, guíame con tu amor. No quiero andar por caminos oscuros ni tomar atajos que me alejen de tu propósito. Quiero caminar por la vía de justicia que has trazado para mí. En el nombre de tu Hijo. Amén.

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