La tecnología avanza, no se detiene y nos pone todo al alcance de la mano porque con un simple clic, hacemos compras, pagamos los servicios, aprendemos a cocinar un plato nuevo, a reparar algo en casa o incluso a mejorar nuestras relaciones.
Sin embargo, hay un conocimiento valiosísimo que ninguna escuela o universidad pueden ofrecer: me refiero a la enseñanza de Dios a través de su Palabra.
2 Timoteo 3:16-17 "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, ▪︎ a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra"
Muchos afirman que la Biblia es un conjunto de historias antiguas que han quedado obsoletas y NO ES ASÍ.
La Escritura es viva, poderosa, nos enseña a caminar en la verdad, nos prepara para enfrentar la vida con sabiduría y su propósito es transformarnos.
¿Cuántas veces hemos tomado decisiones según lo que sentimos en el momento y luego nos percatamos de que hicimos lo indebido?
Precisamente por eso, Dios nos dejó un legado maravilloso para que no vivamos a ciegas ni tropecemos en la oscuridad de la duda o el error.
Cada versículo, cada historia y cada enseñanza tienen algo que mostrarnos. El Rey de Reyes y Señor de Señores quiere que seamos instruidos, corregidos y preparados para enfrentar los desafíos con firmeza.
Ya lo sabes, cuando te sientas perdido o debas enfrentar un percance muy difícil, busca instrucción leyendo su Palabra y no te preocupes si te has desviado del camino, él te corregirá con amor.

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