Cuando la vida se vuelve difícil,
cuando una oportunidad se pierde,
cuando la salud está quebrantada o
cuando las tragedias llegan,
somos presa fácil del desánimo y la desesperanza nos arropa.
Sin embargo, en momentos de dificultad Dios nos da confianza y seguridad.
Si necesitas un recordatorio de todas las razones que tienes para esperar lo mejor de la vida, mentaliza las palabras del rey David:
Salmos 34:4 "Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores"
Ora conmigo:
Señor, enséñame a ser valiente ante los desafíos del diario trajinar, a tener la sabiduría para tomar decisiones acertadas y la paciencia para esperar tus respuestas. En el nombre de Jesús. Amén.










