Servir al Señor comienza en casa, guiando a los niños con amor y fe. No hay legado más hermoso que enseñarles a orar, amar al Creador y caminar con el.
Que cada hogar sea un altar, y cada padre un ejemplo que lleve a sus hijos a los pies de Cristo.
Josué 24:15(b) "Pero yo y mi familia serviremos al SEÑOR"
Ora conmigo:
Padre bondadoso, te pido en el nombre de tu Hijo, los niños desarrollen una fe que les permita confiar en ti durante toda su vida. Amén.

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