sábado, 1 de noviembre de 2025

¡ESO LO CAMBIA TODO...!●

Hay días en que los problemas pesan más que un saco de cemento y nuestras peticiones parecen no ser escuchadas pero a pesar de ese torbellino desesperante, la soledad se convierte en un compañero silente, lleno de calma ¿Te ha sucedido?

Leamos para entender:

Romanos 8:38-39 "Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni las potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ▪︎ ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor"

Fíjate lo que dice el apóstol Pablo: “Estoy seguro”. No dice creo, ni es posible. Él afirma con seguridad que nada ni nadie nos podrá separar del amor de Dios.

Entiende, el mundo puede estar lleno de ansiedad y malas noticias pero su amor permanece inmutable, firme, abrazándonos incluso cuando no lo sentimos.

Este pasaje no es solo una promesa, es un ancla para el alma.

Deseo de corazón no estés en el grupo de los que piensan que el Rey de Reyes solo está en la iglesia, ¡no...! él está en el tráfico, en la fila del banco, en el hospital, en la calle, en el supermercado, en el cansancio del trabajo, en el ruido del hogar, en los suspiros de la noche. Está contigo todo el día. No hay distancias que lo limiten, ni errores que lo ahuyenten.

Él es quien te acompaña cuando lloras, cuando ríes, cuando triunfas, cuando fracasas, cuando oras y solo puedes decir "Señor, ayúdame, necesito de ti". 

Si algo hay cierto y verdadero es que su amor no depende de lo que tú haces, sino de quién eres en Cristo y eso lo cambia todo.

Ora conmigo:

Señor, aunque todo a mi alrededor se tambalee, tu amor por siempre será mi refugio. En el nombre de tu Hijo. Amén.



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