lunes, 1 de noviembre de 2021

HEBREOS 4:15

"Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado"

               ♥

Después que Lázaro murió, Jesús fue a la aldea de Betania, cuando vio a Marta llorando, él también lloró, fue conmovido por su dolor y aunque sabía que Lázaro iba a resucitar de entre los muertos, participó de su congoja.

En medio de esta situación, Jesús demostró ser capaz de compadecerse de nuestras debilidades. 

A cada uno de nosotros nos ha tocado más de una vez sufrir, pero muy a pesar de todo, lo verdaderamente agradable es saber que sus palabras, están llenas de esperanza y fortalecen nuestro espíritu.

Salmos 23:4 "Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento"

El dolor tiene un propósito, llorar no es malo pero también tiene su límite.

Así lo dicen las Sagradas Escrituras. Leamos:

Salmos 30:5 "Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría"

Aunque los tiempos de aflicción nos sorprendan, ¡confiemos...! porque Jesús todo eso lo venció.

               ♥

Señor, son muchas las tribulaciones que he tenido que enfrentar y aunque reconozco que me han sacudido, he conseguido el debido consuelo que tu me has sabido otorgar. Oro a tu Hijo para que así sea siempre. Amén.

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