En la parábola de las diez vírgenes, Jesús nos presenta a diez jóvenes que esperan al novio para las bodas.
Todas tienen lámparas, pero sólo cinco llevan aceite extra. Como el novio tarda en llegar, todas se duermen. A medianoche, se anuncia la llegada y mientras las prudentes están listas, las insensatas se encuentran sin aceite y no pueden entrar a la celebración.
Esta historia nos recuerda que no basta con tener la apariencia de estar preparados; debemos estar verdaderamente listos en nuestro interior manteniendo una relación constante y viva con Dios.
No podemos depender de la fe de otros ni dejar nuestra preparación para el último momento.
El mundo está lleno de distracciones y ocupaciones y es fácil descuidar nuestra vida espiritual, pero Jesús nos exhorta a velar, a estar atentos y preparados, porque no sabemos cuándo será su regreso.
Mateo 25:13 "Estén atentos, porque ustedes no saben el día ni la hora en que el Hijo del Hombre vendrá"
Que esta parábola nos motive a renovar nuestro compromiso con él.
Ora conmigo:
Señor, aviva mi pasión por tu Palabra, mi deseo de orar y mi compromiso de obedecerte, para que mi vida refleje tu luz y estar preparada para tu regreso. En tu nombre oro. Amén.

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